El Día de la Independencia
Tras estar enfermita en tu propio cumpleaños y poder disfrutar poco y nada de la fiesta que tu papá te había organizado, tuviste que quedarte toda la semana en casa conmigo, entre edición y pataditas de tu hermana.
Éstos han sido días de independencia; Héctor escribía hace 2 noches que fuiste solita al baño. Bueno, hoy también hemos dado pasos agigantados hacia la niñez; a primera hora te pusiste los zapatos sola por primera vez (al revés en el primer intento) y más tarde preparaste pancitos con margarina y mermelada para que las dos (las 3) tomáramos desayuno juntas.
¡Ésa es mi niña! Así como vamos en un año más tomarás locomoción solita, jajaj.
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