jueves, 23 de octubre de 2008

El Día de la Independencia

Tras estar enfermita en tu propio cumpleaños y poder disfrutar poco y nada de la fiesta que tu papá te había organizado, tuviste que quedarte toda la semana en casa conmigo, entre edición y pataditas de tu hermana.

Éstos han sido días de independencia; Héctor escribía hace 2 noches que fuiste solita al baño. Bueno, hoy también hemos dado pasos agigantados hacia la niñez; a primera hora te pusiste los zapatos sola por primera vez (al revés en el primer intento) y más tarde preparaste pancitos con margarina y mermelada para que las dos (las 3) tomáramos desayuno juntas.

¡Ésa es mi niña! Así como vamos en un año más tomarás locomoción solita, jajaj.

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